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Liquidación de la sociedad conyugal, I Parte

Liquidación de la sociedad conyugal

sociedad conyugal, Liquidación, Fuente de foto:  © Mario Heinemann  / pixelio.de

SOMARRIVA lo define de la siguiente forma:

Conjunto de operaciones que tienen por objeto establecer si existen o no gananciales y en caso afirmativo partirlos por mitad entre los cónyuges (o ente el cónyuge sobreviviente y los herederos del cónyuge fallecido o desaparecido), reintegrar las recompensas que la sociedad adeuda a los cónyuges o que éstos adeuden a la sociedad y reglamentar el pasivo de la sociedad conyugal”

El reglamentar el pasivo de la sociedad conyugal es eventual, no necesariamente debe ir en el proceso de liquidación.  Si no lo hacen, el legislador es quien lo reparte con cargo a los gananciales obtenidos.
La liquidación es una operación que va determinada a repartir el activo y de lo que obtenga se responde del pasivo social, según lo que establece el legislador.

Estamos en presencia de un conjunto de operaciones.

  1. FACCIÓN DE INVENTARIO SOLEMNE
  2. TASACIÓN DE LOS BIENES
  3. FORMACIÓN DEL ACERVO COMÚN
  4. RESTITUCIÓN DE LOS BIENES PROPIOS
  5. LIQUIDACIÓN DE LAS RECOMPENSAS
  6. PARTICIÓN DE LOS GANANCIALES
  7. DIVISIÓN DEL PASIVO

1.- FACCIÓN DE INVENTARIO  (Art. 1765 Código Civil)

Tiene que comprender los bienes sociales, dentro de ellos los bienes reservados, bienes propios de cada cónyuge y los frutos de los bienes que la mujer administre de acuerdo con los Art. 166 y 167.
Si es la intención de los cónyuges distribuir el pasivo dentro de la liquidación, también tienen que inventariar las deudas, las deudas sociales y aquellas contraídas por la mujer en la gestión de sus patrimonios parcialmente separados (reservados del Art. 150 ó 166 y 167).

El inventario tiene que ser solemne, en la medida que entre los interesados en la comunidad existan personas incapaces.  Es solemne el que se efectúa por funcionario competente, previa resolución judicial, con las solemnidades previstas por la ley.

Si no existen incapaces no se hace inventario solemne, sino inventario simple (que es una vil enumeración de los bienes y eventualmente las deudas), por mucho que se protocolice sigue siendo simple.

Sin perjuicio de que exista o no el deber de hacer inventario solemne, nada obsta a que los interesados en la comunidad, al liquidar, confeccionen un inventario solemne.  Es conveniente en razón del valor probatorio, ya que en la medida que sea solemne será oponible a 3eros que no hayan manifestado su voluntad, Art. 1766 inciso 1º.

También es importante para efectos del beneficio de emolumento del inciso 1º del Art. 1777, consiste en que la mujer no responde por las deudas sociales sino hasta la concurrencia de la mitad de sus gananciales.  Para gozar de este beneficio debe probar que se le está exigiendo algo que excede al monto por el cual responde, en este caso prueba con el inventario solemne; si éste no era solemne, tendrá que recurrir a otro instrumento público, de ahí su importancia.

Si alguno de los cónyuges distrae u oculta en forma dolosa un bien social, incluyendo los bienes que conforman los patrimonios parcialmente reservados de la mujer, con el objeto de perjudicar a los demás partícipes en la comunidad o 3eros acreedores, se le va a imponer la sanción del Art. 1768.

Ej. El marido compró acciones y la mujer nunca tuvo conocimiento de ello, si lo descubren, la totalidad corresponde a la mujer más el valor de las acciones.

En perjuicio de 3eros, si durante la sociedad conyugal el marido, con autorización de la mujer, enajena simuladamente un bien a un tercero, para perjudicar a un 3ero acreedor, en este caso acreditada la simulación, no sólo el 3ero puede demandar que el bien se integre a la comunidad, sino también que el cónyuge aporte el dinero a la comunidad.

2.- TASACIÓN (Art. 1765 Código Civil)

Tiene que abarcar todos los bienes inventariados (bienes sociales (bienes reservados), bienes propios y frutos), Art. 1765 que se remite a las reglas de la sucesión por causa de muerte (Art. 1335 CC complementado por el Art. 657 CPC).

De acuerdo a estas disposiciones la tasación, en principio, tiene que ser hecha por peritos, designados judicialmente.  Si bien esta es la regla, también cabe la posibilidad de hacer la tasación de común acuerdo por los interesados en la comunidad, cuando todos ellos sean capaces o incluso habiendo incapaces, pero sólo en los siguientes supuestos:

  • Que se tasen solamente los bienes muebles, no los inmuebles
  • O si tratándose de bienes raíces existen antecedentes que justifiquen la tasación hecha por los comuneros
  • Cuando lo que se persigue a través de la tasación es fijar una postura mínima con que el bien raíz va a ser sacado a remate.

Fuera de estos casos, si entre los interesados existen incapaces, la tasación debe hacerse a través peritos judiciales, si no se cumple con esta exigencia, la sanción será que se responde solidariamente en los perjuicios que esta omisión ocasione a aquellas personas a quienes no sea atribuible la misma, Art. 1766 inciso 2.

En base al inventario y tasación se forma un acervo común o bruto (bienes sociales (bienes reservados) y bienes propios).  Además se forma un cuerpo común de frutos que contiene los frutos de los bienes sociales, bienes reservados y también los bienes que la mujer administra de conformidad a los Art. 166 y 167.

A este acervo común se acumulan imaginariamente las recompensas que los cónyuges adeuden a la sociedad conyugal, se acumulan por su valor, no por su especie, Art. 1769.

Salen de este acervo bruto:

1.- Los bienes propios de cada cónyuge, éstos no se dividen, no serán objeto de la liquidación propiamente tal, porque no están en la comunidad que  se materializa en el acervo común o bruto.
2.- Los bienes muebles que ingresaron al haber social relativo y respecto de los cuales se concedió al cónyuge respectivo la facultad de recobrarlos en especie.  En las capitulaciones matrimoniales es posible pactar que un bien mueble que ingresa a la sociedad pueda ser recuperado en especie, no en recompensa, si así ha sido estipulado también sale este bien.
3.- Las recompensas que la sociedad adeude a los cónyuges.  Estas recompensas se pagan con cargo a los bienes sociales y la ley se ha preocupado de establecer una prelación con relación a ellos.

Primero con cargo a dinero y bienes sociales y sólo cuando sean insuficientes se recurrirá a los bienes inmuebles sociales.

En relación con este pago cabe señalar que si bien el derecho corresponde tanto a la mujer como al marido, es la mujer quien se paga primero y después se pagan las recompensas que la sociedad adeude al marido. Si los bienes sociales no son suficientes para pagar a la mujer sus recompensas, éstas se pagan con cargo a los bienes propios del marido, incluso para este último efecto la mujer goza de un crédito privilegiado de 4ta clase en contra del marido, Art. 1773.  Este artículo contiene uno de los varios medios de protección que establece el legislador para proteger a la mujer ante la mala administración del marido, Art. 2481 nº 3.

Este retiro que hacen los cónyuges de sus bienes propios del acervo común o bruto lo hacen a título de dueños, es una consecuencia del derecho de dominio, por lo tanto, en este retiro no puede decirse que hay una adjudicación, sino que solamente saca algo que le pertenece en forma exclusiva desde que adquiere ese bien.
En cambio, en el retiro que el cónyuge hace de las recompensas que la sociedad le adeuda, sí hay una adjudicación, porque ese retiro no lo hace a título de propietario, sino como acreedor de este acervo, es acreedor y a la vez comunero.
Es importante distinguir si hay o no adjudicación, porque si la liquidación se anula, también se anula la adjudicación correspondiente. Como en el primer caso no hay adjudicación, el retiro es válido, no así en el segundo caso.
En el caso de la mujer estas recompensas no necesariamente se pagan con cargo a bienes sociales, sino también a bienes del marido, en este caso no se habla de adjudicación, en esta caso hay una transferencia, un acto en virtud del cual se hace la liquidación y pago, es un título traslaticio de dominio, la mujer incorpora a su patrimonio una cosa respecto de la cual nunca tuvo un derecho antes.

En cambio en las recompensas pagadas con bienes sociales, hay una declaración de un derecho preexistente, no está adquiriendo un nuevo derecho, sino que se están reconociendo los derechos que tiene.

Para las recompensas siempre tienen que considerarse primero los bienes muebles sociales, si estos no son suficientes los bienes inmuebles sociales, si éstos tampoco son suficientes los bienes muebles del marido y por último los bienes inmuebles del marido.

Se determina el monto de las recompensas que deben acumularse al acervo bruto, luego las que deben rebajarse de éste, si las recompensas que los cónyuges adeudan a la sociedad son inferiores a las que la sociedad les adeuda a ellos, se les paga la diferencia y viceversa.

También es posible que de este acervo los partícipes en la comunidad deduzcan el pasivo social, distribuyéndolo ente ellos.

Respecto de los acreedores de esta pasivo, les es inoponible, pueden acatarlo o no acatarlo, pueden estarse al acuerdo de los partícipes en la comunidad o acatar lo que señala el legislador.

Si en el hecho no se liquida el pasivo, se pagará con cargo a los gananciales que los partícipes en la comunidad obtengan de la liquidación de la sociedad conyugal, y este pago se rige por las reglas que la ley establece en los Art. 1777 al 1779.

Lo mismo ocurre en la comunidad hereditaria, el legislador establece cómo se distribuye el pasivo.

El resultado de estas operaciones (recompensas acumuladas o recompensas de los cónyuges) se transforma en el acervo líquido o partible, es el que se divide entre los partícipes en la comunidad por mitades, éstos son los gananciales, la porción que le corresponde a cada partícipe es la mitad, Art. 1774.

Existen casos particulares en que no se respeta la regla del 50/50:

a)      Ocultación o distracción dolosa de bienes, Art. 1778.
b)      Caso en que las capitulaciones matrimoniales han establecido otra forma de distribuir los gananciales.
c)      Cuando la mujer renuncia a los gananciales.

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Fuente de foto:  © Mario Heinemann  / pixelio.de

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Comentario(s) (4)

  • luz

    estimados, una consulta: adquirí un bien raiz con subsidio habitacional, me estoy divorciando, mi pregunta es ¿ese bien es mío o de ambos? gracias

    Reply
    • Abogado Pablo

      Abogado Pablo

      Estimada Luz,

      muchas gracias por su consulta.

      Lamentablemente no me ha dado mucha información por lo que le responderé de forma generalizada.

      Conocer el régimen patrimonial bajo el cual usted ha obtenido una solución habitacional a través de los Programas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo es de vital importancia.

      Al ser la sociedad conyugal, el régimen económico matrimonial de aplicación supletoria en Chile, responderé su pregunta bajo este supuesto.

      La regla general es que lo que se adquiere a través de los cónyuges casados en sociedad conyugal, es que el bien adquirido o comprado sea de la sociedad conyugal (50% del marido y 50% de la mujer). Por lo que en un divorcio se pasaría a liquidar como bien social.

      Ahora bien si es el marido quien adquiere una vivienda SERVIU, o con subsidio otorgado por éste, se aplicará la regla general.

      Sin embargo si es la mujer casada (bajo sociedad conyugal) quien postula a un Programa de Subsidio Habitacional, se aplica el artículo 41 de la Ley Nº 18.196 que establece en su inciso 2º que la mujer casada beneficiaria del subsidio habitacional del Estado, se presumirá separada de bienes para la celebración de contratos de compraventa, mutuo e hipoteca relacionados exclusivamente con la adquisición de la vivienda para la cual se le haya otorgado dicho subsidio.

      Además esto se reitera en el artículo 24 del Nuevo Reglamento del Sistema de Subsidio Habitacional (D.S. Nº 40, V. y U., de 2004), que dispone que la mujer casada que postule al subsidio habitacional, se presumirá separada de bienes conforme a lo dispuesto en la citada disposición.

      Espero que le haya podido ayudar a resolver su duda.

      Cordiales saludos

      Reply

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