La pandemia ha supuesto una vuelta de tuerca en la gestión empresarial. Los empresarios se han dado de frente con una realidad: ante eventos de repercusión mundial, ¿cómo minimizar los riesgos en el futuro? Ahí es donde entra en juego la gestión de riesgos empresariales que se conoce como compliance.

Este sistema de mejora y optimización de la gestión empresarial se ha consolidado en todo Latinoamérica, y muy especialmente en Chile como uno de los países cuyas empresas más exportan en el cono sur americano. Sin embargo, como apuntan los especialistas en compliance en Latinoamérica, su acción va más allá de lo operativo.

¿Qué es el compliance?

La World Compliance Association define el compliance como un conjunto de procedimientos que utiliza una empresa para “identificar y clasificar los riesgos operativos y legales a los que se enfrentan y establecer mecanismos internos de prevención, gestión, control y reacción frente a los mismos”.

¿Por qué entran en juego elementos como los riesgos legales por incumplimiento? A la hora de operar, especialmente si se es empresa exportadora, se ha de considerar cuáles son las leyes aplicables, el origen de esa regulación y la potencial evolución de la misma. Con esta información, la dirección empresarial podrá dotar a la organización de las previsiones que correspondan para que su actividad no se vea afectada.

Así, el compliance establece los estándares y procedimientos adecuados para evitar estos incumplimientos y sus consecuencias. Por otro lado, también cumple una función de supervisión y control del cumplimiento del plan de acción en toda la organización.

Compliance en Chile, necesario para las empresas.

¿En qué se apoyan las empresas especializadas en compliance en latinoamérica? Existe un estándar internacional que articula la base sobre la que se han de definir las directrices para cada empresa concreta. Se trata de la ISO 19600. En cualquier caso, como explican los expertos, cualquier empresa puede y debe establecer un sistema de compliance sólido.

En función de la operatividad y casuística de cada organización, las empresas de compliance trabajan tomando como referencia distintos niveles de cumplimiento: desde las normas externas a los controles internos. Parte de la función de esta metodología de gestión empresarial reside precisamente en establecer los mecanismos que garantizan que normas internas y externas no suponen un riesgo para la operatividad efectiva de la organización.

Dada la diversidad de empresas, existen muchos tipos de compliance en Chile: el compliance legal, el compliance laboral e, incluso, el compliance penal. ¿En qué afecta lo legal? El compliance puede variar en función de las leyes en cada país. Las empresas con presencia en múltiples países latinoamericanos, aunque su sede resida en Chile, necesitan expertos en legislación empresarial para cada uno de los países donde operan.

Desde https://engloballylatam.com insisten: «La internacionalización de los negocios en latinoamérica necesita ir de la mano de expertos en las distintas legislaciones y normativas legales para cada uno de los países donde se esté presente, por esto Englobally Latinoamérica tiene presencia en múltiples países de la zona, ofreciendo un servicio internacional de corporate compliance en latinoamérica, garantizando que el negocio cumpla con la normativa legal vigente en cada país.»