Cobra relevancia el matrimonio, ya que cumpliéndose este supuesto se tiene por padre al marido de la madre.

Art. 184 inciso 1º, dispone que si el hijo es concebido o nace durante el matrimonio de su madre, se presume que es su padre el marido de esa madre.  Esta presunción de paternidad debemos relacionarla con la presunción de derecho del Art. 76, que dice relación con la época de la concepción.  Señala:

De la época del nacimiento se colige la de la concepción, según la regla siguiente:
Se presume de derecho que la concepción ha precedido al nacimiento no menos que ciento ochenta días cabales, y no más que trescientos, contados hacia atrás, desde la medianoche en que principie el día del nacimiento.

Si el hijo nace transcurridos 180 días desde la celebración del matrimonio, se presume de derecho que fue concebido durante el matrimonio de sus padres, no admite prueba en contrario. También se presume de derecho que fue concebido dentro del matrimonio al hijo que nazca dentro de los 300 días siguientes de la disolución del matrimonio o del divorcio.

La presunción del Art. 184 es simplemente legal.  Va un poco más allá, porque señala que son hijos del marido los que nacen o son concebidos durante todo el período que va desde la celebración del matrimonio hasta transcurridos los 300 días desde la disolución o divorcio.

Incluso este artículo señala en su parte final que también se aplica la presunción de paternidad una vez transcurridos los 300 días, pero para ello es necesario que se consigne el nombre del cónyuge como padre (solamente aplicable en caso de divorcio), esto implica el reconocimiento tácito del hijo.

Si el hijo es nacido durante el matrimonio, la paternidad se determina a través de la presunción.  Si ésta no resulta aplicable o bien si la paternidad presunta es desconocida o impugnada con éxito, la paternidad podrá establecerse a través del reconocimiento que haga el padre o mediante una sentencia firme, dictada en el juicio de filiación que declare esa paternidad.

DESCONOCIMIENTO E IMPUGNACIÓN DE LA PATERNIDAD

Si la paternidad se determina por la aplicación de la presunción del Art. 184 inciso 1º, el padre puede desconocer o impugnar la paternidad que se le atribuye, esto cuando el hijo que se le atribuye nace durante el plazo de 180 días, desde que se celebre el matrimonio.

La diferencia entre el desconocimiento y la impugnación de la paternidad radica en que el padre, más que solicitar al juez que constate la falsedad de la paternidad presunta, le solicita constatar los fundamentos del desconocimiento, estos son:

  • El no tener conocimiento del estado de preñez al momento de contraer matrimonio.
  • No haber reconocido al hijo como tal mediante actos positivos después de nacido, Art. 184 inciso 2.

“No se aplicará esta presunción” el efecto del desconocimiento es que no se puede aplicar la presunción y, por lo tanto, a través de ella no se determina la paternidad; en cambio en la impugnación se está peleando contra la presunción.

Esta diferencia es importante en relación con el peso de la prueba, porque cuando se rebate la presunción, el peso de la prueba cae sobre él, pero como el desconocimiento es un hecho negativo, el peso de la prueba cae sobre el demandado.
En los casos en que se aplica la presunción, no puede discutirse que la concepción no se produjo dentro del matrimonio, sino que sólo puede discutirse la paternidad.

Si el nacimiento se produce una vez transcurrido 180 días hasta los 300 días posteriores a la disolución del matrimonio o divorcio, el marido puede impugnar la paternidad presunta, no desconocerla.  Si impugna alega que esa paternidad no se corresponde a la realidad, no existe correspondencia entre lo que la ley presume y lo que en la práctica sucedió.  Puede impugnar de acuerdo al Art. 212.  Este artículo establece 2 plazos distintos:

  1. De 180 días, se aplica si el marido no estaba separado de su mujer en el momento en que el parto se produjo.  Si estaba separado de hecho al momento del parto, el plazo se extiende a 1 año.
  2. 1 año

Ambos plazos se cuentan desde que el marido toma conocimiento del parto. Los incisos siguientes establecen 2 presunciones respecto del momento en que habría adquirido dicho conocimiento:

 a)      Residencia del marido en el mismo lugar donde vive la madre al tiempo del nacimiento.  En este caso el plazo se cuenta desde el nacimiento.  A menos que pruebe que por parte de la mujer ha habido ocultación, si así es, se vuelve a la regla del Art. 212.

 b)      Si al tiempo del parto el marido estaba ausente, se entiende que tomó conocimiento desde el momento en que vuelve a su residencia.  No se debe confundir el que el marido esté ausente con la separación de hecho.

 Impugnar le significa luchar contra la presunción del Art. 184, para ello debe probar que el hijo o hija no es suyo.

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