Se puede suceder en virtud de testamento o por ley, de acuerdo a lo descrito en el Art.952.

La sucesión puede ser:

  1. Testada
  2. Intestada
  3. Parte testada y parte intestada.

1.- En la sucesión testada es el causante el que hace la distribución de sus bienes y designa a sus herederos.

En nuestro sistema jurídico lo puede hacer pero con cierta limitaciones: no tiene plena libertad para testar, porque está obligado a respetar las asignaciones forzosas.
Lo dice expresamen­te el art.1167. O sea, la persona tiene en nuestro régimen jurídi­co una libertad restringida para testar.

2.- En la sucesión intestada el causante no es quien dispone de sus bienes. Aquí es el legislador quien entra a deter­minar quiénes son los herederos y a regular la sucesión. Es por eso que se llama también sucesión legal.

Pero el legislador no hace esto en forma arbitraria sino que ciñiéndose aciertos principios. Al reglamentar la sucesión pre­tende interpretar la que habría sido la voluntad del causante si hubiera otorgado testamento: es en base a esto que reglamenta la sucesión intestada. En los arts.988 y siguientes, el legisla­dor regla los órdenes sucesorios, en lo que es una interpretación de la presunta voluntad del causante.

3.- La sucesión es parte testada y parte intestada cuando el causante hizo testamento pero no dispuso allí de la totalidad de sus bienes.

Surge la duda de si existiría la posibilidad de otra forma de  sucesión a través de lo que podríamos llamar la “sucesión convencional”, esto es, si se podría suceder a una persona en virtud de una convención celebrada con esa persona o con sus herederos antes del fallecimiento del causante. Esto es lo que se llama “pactos sobre sucesión futura”, que en nuestro derecho no son aceptados (Art.1463). Este artículo señala que

el derecho de suceder por causa de muerte a una persona viva no puede ser objeto de una donación o contrato, aún cuando intervenga el consenti­miento de la misma persona”.

Esta norma habla de “donación o contrato”, en circunstancia que la donación es un contrato. No obstante, se ha entendido que cuando esta norma habla de donación, se está refiriendo a los actos a título gratuito y, cuando habla de contrato, a los actos a título oneroso. Es decir, el art.1463, dice que adolecen de objeto ilícito tanto los pactos sobre sucesión futura a título gratuito como a título oneroso. Pero, los pactos que adolecen de objeto ilícito son lo que se celebran en vida del causante.

No hay obstáculo para celebrar cualquier pacto sobre los bienes de la persona difunta (es bastante frecuente que se nos plantee esto en relación con la cesión del derecho de herencia).

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