El presidente de la Corte Suprema, Haroldo Brito, se refirió al uso de las herramientas tecnológicas al servicio de la justicia en su discurso pronunciado con motivo de una nueva ceremonia de juramento de nuevas abogadas y abogados, realizada este miércoles 9 de octubre.
“Con el fin de alcanzar mayor calidad y acceso a la justicia, el poder judicial ha debido implementar readecuaciones organizativas, nuevas formas de trabajo y la incorporación de herramientas tecnológicas en el sistema de administración de justicia”, señaló la autoridad.
Entre las innovaciones incorporadas, el presidente destacó la compra de estampillas digitales a la Tesorería General de la República para usarlas en la presentación de escritos de suspensión y recusación; la instalación de la aplicación “trámite fácil” que permite a las partes la realización de trámites simples de manera remota, sencilla y guiada y  la incorporación de un sistema de traducción en línea en los juzgados con competencia penal, laboral y de familia.
Fuente: Poder Judicial.

Texto completo del discurso:

Señoras Ministras y Señores Ministros de la Corte Suprema,
Señoras y señores,
Nuevas abogadas y nuevos abogados:
En los últimos años nuestro país ha experimentado profundos cambios en justicia. También hemos aprendido que estos procesos son muy largos y costosos, como ocurre con los cambios culturales, las prácticas de los actores y el conocimiento y la confianza de la ciudadanía respecto de estos cambios.
Se trata de alcanzar mayor calidad y acceso a la justicia. El Poder Judicial ha debido implementar readecuaciones organizativas, nuevas formas de trabajo y la incorporación de herramientas tecnológicas en el sistema de administración de justicia. En esta oportunidad quiero referirme breve y particularmente a esto último: al impacto que provoca en el acceso a la justicia el uso de estas herramientas, ya implementadas y en constante observación y puesta al día.
A este respecto, merece especial mención la implementación de la Oficina Judicial Virtual que cambió la forma en que los usuarios se vinculaban con los tribunales, permitiéndoles ingresar demandas y escritos por vía electrónica para todas las judicaturas del Poder Judicial, desde cualquier lugar y a todas horas.
A modo de ejemplo, entre las últimas innovaciones incorporadas quiero destacar que desde el año pasado opera un sistema que permite a los usuarios comprar estampillas digitales a la Tesorería General de la República y usarlas en la presentación de escritos de suspensión y recusación, con lo cual se han optimizado los tiempos de atención y la calidad del servicio.
Asimismo, en marzo de este año se agregó un servicio de trámites guiados, para lo cual se instaló la aplicación informática “trámite fácil”,que inicialmente ha operado para la justicia de familia y niñez. Ésta permite, como su nombre lo indica, que las propias partes realicen trámites no complejos, para instar por sus derechos de manera remota, sencilla y guiada.
Lo más significativo es la condición de tratarse de un sistema que considera y opera en todas las fases de los distintos tipos de proceso, por cierto en todo el país, lo que le ha valido ser reconocido internacionalmente como particularmente eficiente.
Igualmente destaca entre sus ventajas, la disminución que ha importado en los costos de la litigación para todos los involucrados, el ahorro de tiempo al no tener que trasladarse al tribunal para cada trámite y el aumento en los estándares de seguridad, transparencia y disponibilidad de las causas. El contenido de los procesos puede ser visto desde cualquier parte y en todo momento, sin el riesgo que se pierda o se dañe.
Por otra parte, quiero relevar que el Poder Judicial, con la colaboración de otras instituciones, desde el año 2016 ha incorporado un sistema de traducción en línea en los juzgados con competencia penal, laboral y de familia. Este sistema inicialmente incluyó el lenguaje de señas y el creole; y desde hace algunos meses se han sumado algunas lenguas de pueblos originarios como el mapudungun, aimara y quechua; pero también otros idiomas como el inglés, francés, ruso, árabe, alemán y chino. Actualmente este servicio tecnológico se encuentra disponible en 230 unidades judiciales. Así, por ejemplo, con su ayuda, se producen traducciones a través de “video llamadas” en alta definición, que permiten a los imputados o intervinientes que hablan idiomas distintos al castellano entender el contenido de las audiencias.
Apreciados nuevos abogados y nuevas abogadas, con estas breves descripciones he querido relevar que las tecnologías en la administración de justicia no sólo permiten mejorar la eficacia de la labor judicial, sino que también contribuyen significativamente a mejorar y ampliar el acceso a la justicia, cumplir con mayores estándares de transparencia, brindar un servicio más eficiente y, en general, acercar a la ciudadanía al sistema de justicia.
No obstante, las tecnologías por sí solas sólo proporcionan mejoras en los procesos. Para que éstas alcancen también a los resultados se requiere necesariamente de una interacción eficaz entre los tribunales y los usuarios; en otras palabras, que todos los actores del sistema de justicia, incluidos ustedes, los abogados y abogadas, las utilicen y que lo hagan adecuadamente. Por ello, los exhorto a utilizar en su trabajo las diversas herramientas tecnológicas que cada día estamos incorporando al sistema de justicia, teniendo presente que con ello estarán ustedes también brindando un mejor servicio de justicia a sus representados y representadas.
Con esta idea, los felicito una vez más por el título alcanzado y les deseo el mayor de los éxitos profesionales. Muchas gracias.