El portal de fotos online Instagram luego de masivas protestas  a modificado sus condiciones de uso, sin embargo no las ha modificado del todo.

¿Se les es permitido a estos gigantes de las redes sociales hacer lo que les plazca con nuestros datos?

Las futuras Condiciones las puedes leer dentro de la actual versión. He hecho dos screen-shots para un mejor entendimiento.

Screen-shot 1:

Condiciones de uso

Screen-Shot 2:

Condiciones de uso

Normalmente un contrato corresponde a un acuerdo de las voluntades de quienes intervienen en él, ahora bien cuando una empresa como Instagram, Facebook, Google o Apple dan su “consentimiento” de que ellos podrán usar sus datos para publicidad, que ellos podrán, además de datos,  traspasar toda la información a terceros que ello traiga consigo y luego podrá uno dar su consentimiento. Esto es válido tanto para datos de texto como también para fotografías a nivel internacional. En realidad se trata de una relación de negocios entre soberanos. Los métodos comerciales utilizados sólo deben cuidarse de no infringir la normativa vigente. Sin embargo quien confirme las condiciones de uso de Instagram, no debe luego sorprenderse si ve que sus fotos de las vacaciones con su familia en la costa de Viña del Mar aparecen en algún anuncio.
De acuerdo a los expertos alemanes en la materia, el nuevo texto de Términos de uso se aleja bastante de la normativa alemana.
De acuerdo a la ley alemana, va a depender si el consentimiento es “válido” o no. Es válido el consentimiento de la empresa, cuando ésta le presenta al usuario de manera clara qué datos, el uso para el cual se destina y a quién se podría transmitir éstos. Formulaciones de carácter general como las usadas por Instagram o por Facebook no son aceptadas en Alemania. Y las empresas son demandadas en Alemania.

Numerosos e intensos procesos han sido y están siendo llevados a cabo por la oficina de protección del consumidor y por expertos en protección de datos en contra de empresas como Facebook, Google, Apple y otras. Lo que se critica duramente en las condiciones de uso, por ejemplo para la participación de juegos online, es que el al momento de marcar la casilla de: “Sí, estoy de acuerdo con las CGC” usuario reconoce haber leído, estar plenamente informado y acepta las Condiciones Generales de Contratación, con lo cual estaría aceptando que la empresa en cuestión proporcione a terceros la información que ellos consideren relevante de acuerdo con su Política de privacidad. Estipulaciones poco claras en cuanto a la Política de uso o aquellas que están redactadas con un tamaño de letra que hace dificultoso el leerlas. De acuerdo a la experiencia de la Oficina de Protección al Consumidor alemana, estas formulaciones no son ninguna casualidad, sino más bien todo lo contrario es la política de muchas empresas.
Las modernas organizaciones o empresas no sólo comercian con los datos sino que además con los perfiles. Aquí el derecho alemán es bastante riguroso, tanto la Ley Federal de Protección de Datos como la Ley de Medios de Comunicación prohiben esto, exceptuando algunos caos en partícular. Sólo perfiles bajo un seudónimo son aceptados para realizar un uso de los datos.
Pero ¿de que sirve todo esto si en definitiva es Facebook, Google u otra compañía transnacional quien dicta las condiciones? Hasta ahora por ejemplo Facebook se ha podido replegar señalando que su domicilio comercial está en Irlanda por lo que se le debe aplicar la ley de protección de datos irlandesa. Los protectores de datos alemanes argumentan que Facebook utiliza los datos personales en Irlanda por encargo de la firma americana. Y si una empresa no europea trata o maneja datos de ciudadanos alemanes vuelve a regir la ley alemana. Detrás de este enfrentamiento jurídico se ha atrincherado Facebook en sus disposiciones.

A corto plazo se preveé un cambio radical con la reforma normativa comunitaria que sustituirá a todas las leyes nacionales anteriores y a la Directiva 95/46 de Protección de Datos de la UE, vigente desde 1995, con ello se desea reducir la complejidad en el cumplimiento de las numerosas leyes nacionales que existen sobre la protección de los datos privados.
A mi modo de ver mientras más alta sea la protección de datos personales del usuario, mayor confianza  tendrán estos en los servicios y tecnologías de las comunicaciones electrónicas.

Para terminar les recomiendo los siguientes artículos:

Para aprender más de los datos personales en 38 jurisdicciones del mundo recomiendo el siguiente libro: Data Protection & Privacy

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