Los EE.UU. es considerado como el país de la inmigración por excelencia. Los inmigrantes han estado viniendo al país por más de doscientos años. Cada año, los EE.UU. atraen a numerosas personas con diferentes raíces sociales, étnicas, religiosas y antecedentes profesionales. Lo cual, producto de la globalización, la inmigración se ha hecho más compleja, más heterogénea.
Aunque la migración es un fenómeno histórico, que ha acompañado a la humanidad desde el siglo XVI, existe una reciente percepción y conciencia jurídica sobre ella, y sobre las repercusiones que tiene, tal como se puede leer en el sitio web abogados10.net.
El orgullo de ser los EE.UU. una nación inmigrante sigue intacto, sin embargo una abrumadora mayoría está a favor de realizar reformas políticas para hacer la ley de inmigración más estricta, y al mismo tiempo dificultar el acceso al estatus de la residencia legal para aquellos inmigrantes que ya se encuentran en los EE.UU., sin olvidar que se está intentando literalmente de levantar un muro en el sur del país, por ello se hace indespensable más que nunca de una asesoría migratoria de calidad para los que se encuentran en búsqueda de nuevas oportunidades.
La inmigración ha transformado las sociedades, que ya no se componen de ciudadanos o nacionales, sino de migrantes y refugiados o de no nacionales, término que designa a ambos grupos.
De acuerdo a las estadísticas, los extranjeros que recibieron un permiso de residencia permanente en el año 2015 en los EE.UU. procedían principalmente de Asia (40%), América del Norte (35%) y África (10%).
La mayoría de las personas que recibieron un permiso de residencia permanente en el año 2015 vivían en California. Esto se aplica tanto a los familiares directos de ciudadanos estadounidenses (alrededor del 40 %) como a los miembros de la familia a los que se les otorgan visas bajo el sistema de preferencias (20%). Aunque la admisión de refugiados representaba sólo el 11% de los permisos de residencia permanente expedidos en el año 2015, la cifra es relevante porque significa la cuarta categoría más importante de admisión después de los permisos de residencia económica (14%). Otro dato relevante de las estadísticas señala que en el año 2002, cerca de 37 millones de hispanos vivían en los EE.UU. Según las estimaciones de la Oficina Federal de Estadística de los EE.UU., la población de habla hispana aumentará hasta el 25% de la población total en el año 2050.
Se necesita coraje y flexibilidad para dejar su país y empezar una nueva vida en otro país, por la razón que fuese. Los estadounidenses son conocidos por su disposición a tomar riesgos en los negocios y probar cosas nuevas, por su amor a la independencia y por su optimismo. Por lo anterior, cuando los estadounidenses, cuyas familias han estado en el país durante mucho tiempo, corren el riesgo ya sea de perder la comodidad económica y/o la libertad política, serán precisamente los nuevos inmigrantes los que ayudarán a recordarles lo importantes que son estos privilegios y de tomar las desiciones que sean necesarias para vivir en un país de oportunidades.